
posted in Padre Rico |
Robert Kiyosaki, el famoso autor de Padre rico, padre pobre, habla en un punto sobre la forma más común de pereza, yo diría de dejadez: estar ocupado/a.
Con frecuencia, las personas ocupadas son con frecuencia las más
perezosas. Todos conocemos casos en los que un hombre trabaja muchas
horas para ganar dinero, para poder así mantener a su mujer y a sus
hijos. Este hombre actúa así basado en una serie de creencias: “es
necesario trabajar duro para ganarse el pan”, ” sólo los que trabajan
así llegan lejos”, “si no hago esto, entonces estaré con mi familia
bajo un puente “. Pero ese hombre que se queda todos los días horas
extra y que se trae trabajo a casa los fines de semana, resulta que un
día regresa a un hogar vacío. Su mujer se ha marchado con sus hijos.
Sí, reconoce en medio del dolor que tenían problemas de “comunicación”
(¿Acaso había comunicación? se dice ella).
La pereza o dejadez de este tipo de persona está en ese saber
que tenía problemas de relación, y en ese huir metiendo la cabeza
dentro del “estoy muy ocupado”. Lo cierto es que las personas se
mantienen ocupadas para evitar hacer frente a algo que no quieren ver.
No es algo que les tengan que decir; ellos/as lo saben en lo más
profundo. De hecho, si le dices esto a cualquiera de estas personas
excesivamente ocupadas (que suelen ser hombres), responderán con ira.
Esa verdad duele.
No me vale excusas como: “en la era cavernícola era lo que hacíamos,
cazar y traer animales, traer el sustento”. ¿Cómo se pueden seguir
apoyando algunos en esto? Es pura dejadez, es no tomar las riendas de
tu vida, es no dar valor a lo que es importante en ella, hasta que lo
pierdes, hasta que se te va de las manos, es confundir lo urgente con
lo importante.
Abrir los ojos y estar alerta es algo que pocas personas hacen,
porque en ocasiones duele. Crear excusas, razones, o aferrarse a
creencias tales como: “El mundo es hostil”, “Todo el mundo lo hace”,
“La vida es así de dura”, es no querer percibir la realidad tal cual es
(si es que es posible. Pero al menos, podríamos acercarnos un poco a
ella).
El tipo de dejadez de estar muy ocupado/a es el más común hoy en
día. Pero esto no es tan moderno. Es el tipo de dejadez de dedicarse a
ahorrar tiempo para disfrutarlo ¿cuándo? que describió Michael Ende en Momo.
Es la dejadez de quedarse en la mediocridad, agarrándose a lo estable,
lo cómodo, lo que parece seguro, hasta que un día “te roban el queso”.
Y es que pocos hay que estén atentos a su queso, a si éste se va
consumiendo y ya es hora de cambiar de ubicación. Pocos dejan los ojos
abiertos, porque es mucho más cómodo cerrarlos y dejarse mecer por la
cotidianeidad.
Kiyosaki
opina que si abres los ojos, descubres que estabas sintiendo
culpabilidad por tu avaricia. Es decir, te has dejado adormecer porque
no soportas saber que te gustaría llegar más lejos, pero lejos de
verdad, donde tu vida sea la que tú deseabas, no la que “te ha tocado”
(otra falacia). Es posible que esto sea así.
En cualquier caso, ya que lo sabes, ¿qué te impide despertar, Neo?
La pereza o dejadez de este tipo de persona está en ese saber
que tenía problemas de relación, y en ese huir metiendo la cabeza
dentro del “estoy muy ocupado”. Lo cierto es que las personas se
mantienen ocupadas para evitar hacer frente a algo que no quieren ver.
No es algo que les tengan que decir; ellos/as lo saben en lo más
profundo. De hecho, si le dices esto a cualquiera de estas personas
excesivamente ocupadas (que suelen ser hombres), responderán con ira.
Esa verdad duele.
No me vale excusas como: “en la era cavernícola era lo que hacíamos,
cazar y traer animales, traer el sustento”. ¿Cómo se pueden seguir
apoyando algunos en esto? Es pura dejadez, es no tomar las riendas de
tu vida, es no dar valor a lo que es importante en ella, hasta que lo
pierdes, hasta que se te va de las manos, es confundir lo urgente con
lo importante.
Abrir los ojos y estar alerta es algo que pocas personas hacen,
porque en ocasiones duele. Crear excusas, razones, o aferrarse a
creencias tales como: “El mundo es hostil”, “Todo el mundo lo hace”,
“La vida es así de dura”, es no querer percibir la realidad tal cual es
(si es que es posible. Pero al menos, podríamos acercarnos un poco a
ella).
El tipo de dejadez de estar muy ocupado/a es el más común hoy en
día. Pero esto no es tan moderno. Es el tipo de dejadez de dedicarse a
ahorrar tiempo para disfrutarlo ¿cuándo? que describió Michael Ende en Momo.
Es la dejadez de quedarse en la mediocridad, agarrándose a lo estable,
lo cómodo, lo que parece seguro, hasta que un día “te roban el queso”.
Y es que pocos hay que estén atentos a su queso, a si éste se va
consumiendo y ya es hora de cambiar de ubicación. Pocos dejan los ojos
abiertos, porque es mucho más cómodo cerrarlos y dejarse mecer por la
cotidianeidad.
Kiyosaki
opina que si abres los ojos, descubres que estabas sintiendo
culpabilidad por tu avaricia. Es decir, te has dejado adormecer porque
no soportas saber que te gustaría llegar más lejos, pero lejos de
verdad, donde tu vida sea la que tú deseabas, no la que “te ha tocado”
(otra falacia). Es posible que esto sea así.
En cualquier caso, ya que lo sabes, ¿qué te impide despertar, Neo?
Post de: Escuela Para Ricos